generación x y el divorcio

A mi ya no me invitan a bodas, me invitan a divorcios.

¿Sueno amargado? Por supuesto, soy parte de la generación X. Un grupo de personas que nos encontramos entre dos fuerzas mediáticas colosales, favoritas de los medios: Los Baby Boomers y los Millenials.

A los X’s siempre se nos ha conocido por ser: cínicos, irreverentes, cansados, irrespetuosos, individualistas. Todos los he escuchado en algún punto de mi vida, pero el que no puedo dejar pasar es: VAGOS.

Y tal vez es la que mas me duele por la cantidad de veces que me lo han dicho y discusiones que he tenido al respecto.

«Es que tus hermanos a tu edad (boomers) ya trabajaban como 25 horas diarias y ademas sacaban puro 10. Es que tu papa a tu edad ya había descubierto la America»

Pero por si eso no fuese poco, en una discusión reciente, donde trataba de demostrar en base a estadísticas (no intuición, ni buenos deseos) que los X’s es la generación que mas horas ha trabajado, simplemente me lo volvieron a repetir (boomers) que estaba loco, nadie trabaja como los boomers.

Me ardía la sangre.

La generación X fuera la PRIMERA en adoptar el Internet. Somos étnicamente más diversos que los boomers y, aunque no iniciamos el Movimiento de Derechos Civiles, fuimos la primera generación en crecer verdaderamente en una sociedad más integrada y libre.

A pesar de la etiqueta de «holgazán», nos convertimos en una población excepcionalmente trabajadora, incluso si hicimos menos y encontramos que comprar una casa fue mas difícil que para nuestros padres.

A menudo se dice que somos la primer generación que nos ha ido peor que nuestros padres, a pesar de que esa no es nuestra culpa colectiva.

Para aquellos de nosotros a punto de alcanzar el gran 50, nuestra vida laboral ha sido golpeada por tres recesiones, cada una peor que la anterior. Aún así, seguimos trabajando y vamos POR LA QUE VIENE.

En una encuesta de PEW research nos resumen bastante bien: «Para los X, hay un lado positivo en todo esto. Por todo lo que sabemos sobre ellos, son inteligentes, escépticos y autosuficientes; no les gusta acicalarse ni mimarse, y es posible que no les importe mucho lo que otros piensan de ellos. Ó, si los demás piensan en ellos en absoluto.

Es cierto, mi hijo Z (que es una generación que admiro) me lo recuerda constantemente. Lo que ellos tienen de responsabilidad social, nosotros lo tenemos de Individualista.

Es por eso que la banda sonora de la generación X es grunge rock y gangsta rap. Estábamos locos con esos baby boomers que se escandalizaban con R.E.M. (¿ya no se acuerdan?), Stairway to heaven, U2 y al final Nirvana. Finalmente permitieron que R.E.M. y U2 entraran al club, pero había mucha más música que teníamos para ofrecer.

Si algo me hace sonreír siempre de mi generación es la música, la mejor música, el mejor Rock en español que jamás existirá (y no, no estoy hablando de flans, Timbiriche o la Guzman, aclaremos algo, eso NO ES ROCK).

El mismo informe de PEW RESEARCH continua: «Una razón por la cual los Xers tienen problemas para definir su propia personalidad generacional podría ser que los medios de comunicación rara vez los han querido.

Por el contrario, los Baby Boomers han sido una fuente de fascinación mediática desde el primer momento y los Millennials, la generación de «todos obtienen un trofeo», han sido objeto de historias interminables sobre su diversidad racial, su liberalismo político y social, su uso voraz de la tecnología y sus sombrías circunstancias económicas «.

Y ahí nos encontramos los X’s, trabajando, apunto de entrar en otra recesión, con hijos, hipoteca y posiblemente a punto del divorcio en medio de dos generaciones que desean que el reflector los alumbre mas que nada.

No es de extrañar que se peleen entre ellos.

Hoy escuchando una canción de John Mayer, que para sorpresa de muchos es gen X (nacidos entre 1965 y 1981) me di cuenta que la canción habla exactamente de nuestra generación:

Yo y todos mis amigos
Todos somos mal entendidos
Dicen que no representamos nada y
No hay forma de que podamos
Ahora vemos todo lo que va mal
Con el mundo y los que lo lideran
Simplemente sentimos que no tenemos los medios
Para elevarnos y vencerlo
Así que seguimos esperando (esperando)
Esperando que el mundo cambie
Seguimos esperando (esperando)
Esperando que el mundo cambie

¿Triste? mucho. Pero esa es la situación en la que hasta hace poco nos encontrábamos. Recientemente nuestra generación empieza a tomar lentamente el papel que le corresponde.

En esta investigación de DDI: https://www.cnbc.com/2018/04/11/generation-x–not-millennials–is-changing-the-nature-of-work.html, una firma de consultoría, corroborada por otra de Nielsen, reveló que la Generación X es la generación más conectada.

Nielsen descubrió que los Gen Xers usan las redes sociales 40 minutos más cada semana que los millennials, como resultado, Gen X está llevando esta conectividad a trabajar.

Los X’s siempre seremos individualistas, los mejores clientes de los libros de AUTOAYUDA, gimnasios, dietas y cualquier cosa que lleva al auto mejoramiento….énfasis en AUTO.

Y eso me lleva al inicio de este texto. Existe una percepción que los X’s estamos volviendo a fracasar, esta vez en el matrimonio.

Nuevamente una percepción creada por los medios, por que las estadísticas muestran otros datos.

Los baby boomers sin duda son la generación que MAS SE DIVORCIA, por mucho. Incluso a sus 60’s siguen divorciándose de su segundo o tercer matrimonio.

Resulta ser que somos la generación que menos nos divorciamos, no solo eso, que mas consiente somos de nuestra pareja y tratamos de salvar el matrimonio.

Nuevamente…esto no es una opinión, son ESTADISTICAS:

En este otro artículo del WSJ habla de como los boomers son conocidos como «la generación del divorcio» y los x’s tratamos con todas nuestras fuerzas de no repetirlo.

https://www.wsj.com/articles/SB10001424052702303544604576430341393583056

Creo que como dice John Mayer llevamos demasiado tiempo esperando a que el mundo cambie.

El individualismo que tanto me encanta de mi generación trabaja en nuestra contra.

El mundo no va a cambiar.

Es momento de levantarnos y caminar hacia delante, los X’s tenemos mucho que ofrecer, una generación compleja, que ha vivido de todo, que es mejor en cuestiones tecnológicas que incluso los millenials.

Es el momento de empezar a trabajar juntos y mostrar el camino.

Creo que los millenials han tenido un muy mal Rap, eran la generación de oro, y ahora que cumplen 30 resulta que no todo es tan sencillo.

Comprar un bien raiz para ellos se está convirtiendo en un hazaña.

Y la ironía no termina ahí por que las mismas personas que los educaron para ser «trofeos», los boomers, son también sus jefes y resulta que no los entienden y tachan de irresponsables.

Los X’s sabemos algo de lo que significa no ser entendido, creo que los X’s como líderes podemos ofrecer un camino que nos beneficie a todos, sin importar generaciones.

Como dije en un principio tengo esperanza en los Z, por lo poco que he podido trabajar con ellos creo que haremos un excelente equipo entre X’s y Z’s.

Generación X y la familia

Marx y capitalismo

El capitalismo ha logrado lo que Karl Marx siempre quiso

Se suponía que el marxismo había provocado muchos cambios positivos, incluida la creación de una sociedad sin clases, donde todos vivían en paz. A estos ambiciosos objetivos se puede agregar una reducción sustancial en la cantidad de trabajo requerida del proletariado.

Como lo expresó Rodney G. Peffer de la Universidad de San Diego en su libro de 2014 Marxismo, moralidad y justicia social:

«Marx creía que la reducción del tiempo de trabajo necesario era … una necesidad absoluta. Él [afirmó] … que la riqueza real es la fuerza productiva desarrollada de todos los individuos. Ya no es el tiempo de trabajo sino el tiempo disponible la medida de la riqueza «.

Poco sabía el economista alemán que los mercados libres alcanzarían su objetivo con aplomo.

La cantidad de horas trabajadas por día ha fluctuado a lo largo de la historia de la humanidad. Con base en sus observaciones de las sociedades de cazadores-recolectores existentes, los eruditos estiman que nuestros ancestros de forrajeo trabajaron entre 2.8 horas y 7.6 horas por día.

Una vez que aseguraron su comida para el día, sin embargo, se detuvieron. La carga de trabajo de los forrajeadores era comparativamente baja, pero también lo era su nivel de vida. La riqueza de nuestros antepasados ​​se limitaba al peso de las posesiones que podían llevar en sus espaldas de un lugar a otro.

Hace unos 12,000 años, la gente comenzó a establecerse, cultivar y domesticar animales. El número total de horas trabajadas aumentó, porque las personas estaban dispuestas a sacrificar el tiempo libre a cambio de un suministro de alimentos más estable. Como la iluminación artificial era prohibitivamente costosa, la luz del día regulaba la cantidad de trabajo que se podía hacer en un día determinado.

En verano, la mayoría de las personas trabajaba entre seis y 10 horas en el campo y otras tres horas en el hogar. En invierno, los días más cortos limitaron el número total de horas de trabajo a ocho. Por razones religiosas, el domingo fue un día libre y una gran cantidad de fiestas rompió la monotonía de la vida agrícola.

Nuestras expectativas en cuanto a lo que constituye un buen equilibrio entre el trabajo y la vida son obviamente muy diferentes de las de los cazadores-recolectores y los agricultores. Tiene sentido, por lo tanto, comparar la carga de trabajo de hoy con la del comienzo de la Revolución Industrial.

En 1830, la semana de trabajo en el oeste de industrialización promedió unas 70 horas o, los domingos excluidos, 11,6 horas de trabajo por día. En 1890, eso disminuyó a 60 horas por semana o 10 horas por día. Treinta años más tarde, la semana laboral en las sociedades desarrolladas se situó en 50 horas, o 8.3 horas por semana.

En la actualidad, las personas de las sociedades desarrolladas trabajan en promedio menos de 40 horas por semana. Eso todavía equivale a aproximadamente 8 horas por día, porque no solemos trabajar los sábados. El «fin de semana» nació.

El número total de horas trabajadas ha disminuido al tiempo que aumenta la prosperidad. En pocas palabras:

Cuanto más rico es el país, menos gente trabaja.

Los datos para los países en desarrollo son difíciles de obtener, pero el promedio de las horas trabajadas por trabajador en los países de altos ingresos disminuyó de 2.123 en 1950 a 1.732 en 2017, lo que representa una disminución del 18,4 por ciento.

Según los datos disponibles de las naciones desarrolladas, los alemanes trabajaron en la menor cantidad de horas (1.347) y los singapurenses trabajaron la mayor cantidad de horas (2.237). Con 1.763 horas de trabajo por año, los Estados Unidos quedaron en el medio del paquete en 2017.

México es uno de los paises donde MAS HORAS se trabaja al año, siendo el promedio de 2,225 horas (un poco abajo de Singapur)

Durante el mismo período, el producto interno bruto promedio por persona ajustado por inflación y poder adquisitivo aumentó en 483 por ciento en Alemania, 1,376 por ciento en Singapur y 290 por ciento en los Estados Unidos. En general, el PIB por persona en los países de altos ingresos aumentó de $ 9,251 a $ 47,149 (en dólares de 2016) un aumento de no menos del 410 por ciento.

Horas trabajadas por hombre en el mundo

Entonces, la gente gana más dinero a cambio de menos trabajo. Pero, ¿disfrutan de más tiempo de ocio? Las comparaciones internacionales son difíciles, pero la Encuesta de Uso del Tiempo de los Estados Unidos, realizada por la Oficina de Estadísticas Laborales de EE. UU., Encontró que los estadounidenses disfrutaron, en promedio, 5.24 horas de ocio y deportes por día en 2017. Eso fue 2.5 por ciento más que cuando la encuesta comenzó en 2003. No está claro si Estados Unidos es representativo de una tendencia más amplia. Aún así, es innegable que las personas tienen más tiempo libre de lo que solían, al menos desde nuestros días nómadas.

Marx estaba equivocado sobre muchas cosas.Pensó que la competencia del mercado reduciría las ganancias, lo que exigiría una mayor explotación de los trabajadores. Pero, como lo señala Johan Norberg, del Instituto Cato, en su libro de 2017 El progreso: Diez razones para mirar hacia el futuro, Marx había vivido un período de inmenso enriquecimiento del trabajador occidental.

«Cuando Marx murió en 1883», escribe Norberg, «el inglés promedio era tres veces más rico que cuando nació Marx, en 1818.» Cegado por sus ideas erróneas, Marx no podía ver lo que realmente estaba sucediendo a su alrededor.

Los discípulos de Marx de Cuba y Venezuela a Sudáfrica y Zimbabwe están cometiendo hoy el mismo error. Enloquecidos por su odio ideológico hacia el mercado libre, se niegan a ver que el capitalismo haya entregado lo que Marx había deseado durante mucho tiempo: menos trabajo y mayores ingresos. Además ça cambiar …

Marian L. Tupy es editora de HumanProgress y analista principal de políticas en el Centro para la Libertad y la Prosperidad Global del Instituto Cato.

jaguares en Mexico

La población de jaguares en México crece un 20% en ocho años

La población de jaguares silvestres de México ha crecido un 20 por ciento en los últimos ocho años, según un estudio publicado el jueves, una buena noticia para una especie icónica cuyo número ha disminuido.

Se estima que hay 4.800 jaguares en México, según descubrió el estudio, llevado a cabo por un consorcio de instituciones y académicos con cámaras activadas a distancia y activadas por sensores.

Eso fue un aumento del 20 por ciento desde la primera edición del estudio, realizada en 2010.

«La presencia de jaguares asegura que estos ecosistemas funcionan, al controlar la población de herbívoros, y también es un indicador de la buena salud de los ecosistemas», dijo Heliot Zarza, vicepresidente de la Alianza Nacional para la Conservación de Jaguar, en un comunicado emitido por la Fondo Mundial para la Vida Silvestre.

El jaguar, el felino más grande de América, puede pesar hasta 100 kilos (220 libras), aunque los que se encuentran en México rara vez pesan más de 60 kilos.

Los gatos amarillos, de manchas negras se encuentran en 18 países de América, el 90 por ciento de ellos en la selva amazónica.

Hay unos 64,000 jaguares en libertad, un número que se ha ido reduciendo, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, que ha declarado al animal como una especie «casi amenazada».

En México, sin embargo, un programa de conservación lanzado en 2005 y supervisado por el servicio de parques nacionales de México ha impulsado el crecimiento poblacional del jaguar, dijo el investigador principal del estudio, Gerardo Ceballos, del Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México.

El jaguar también recibió un impulso el 1 de marzo cuando 14 países de América Latina firmaron un acuerdo en las Naciones Unidas sobre la implementación de un programa de conservación regional para los felinos hasta 2030.

Investigadores de 16 instituciones y 25 grupos académicos llevaron a cabo el estudio en 10 estados mexicanos, utilizando un total de 396 cámaras.